viernes, 21 de mayo de 2010

La lluvia siempre le ha dado ese toque melancólico al día. Cielo gris, gente caminando apresurada, vidrios que parecen lagrimear. Sin embargo, depende de nosotros cómo esté el clima en nuestro interior. Nosotros decidimos si llueve, o si hay sol, si hace frío, o si hace calor. Independientemente de lo que nuestros sentidos perciben, podemos permitir o no que lo externo nos influya.
Al igual que ese clima externo, el clima interior varía casi segundo a segundo, en función de una combinación de cosas en las que intervienen emociones, recuerdos (y con ellos olores, imágenes, sabores y sonidos) la realidad en la que estamos inmersos, y un sin fin de cosas más. Cuando una, o varias de estas gotitas de información que ingresan a nuestro interior suman negatividad, suelen influenciarnos y el estado de ánimo será arrastrado a esto, por lo tanto el clima interior en ese instante no será bueno.
Adicionalmente a esto tenemos una suerte de inercia. Si externamente la mayor parte del tiempo el clima es lluvioso, es probable que aunque salga el sol, no logre secar la humedad antes de que la siguiente tormenta regrese, y entonces, aunque hay sol, la humedad de la lluvia anterior sigue presente. Y eso es así también dentro nuestro. ¿Cuál es el clima imperante en tu interior últimamente? ¿A qué tiende?. Vos y sólo vos podés otorgarte una respuesta sincera. Lo que sigue es preguntarte ¿por qué tendés a ese clima? y ahora medites en la razón.
En la razón está la respuesta, porque vos podés cambiar la razón. Y aquí alguno pensará, "a mí me pasan cosas que no puedo controlar, porque son externas a mí". Nadie puede controlar todos los eventos. Y pretender controlar TODOS los eventos externos es señal de no tener control de todos los eventos internos propios. Aquí es donde comienza el camino de cambio: aprender a REGULAR lo que me influencia y lo que no, para mantener una tendencia a un buen clima interior, una inercia donde haya de vez en cuando una lluvia, tras la cual sale un sol hermoso, intenso y lleno de energía.
Si estás en el proceso de buscar cambiar tu clima interior, sería interesante que tengas en cuenta que al principio cuesta trabajo, como todo cambio que vale la pena. Pero te ayudará mucho a lograr tu objetivo, reunirte con gente de buen clima interno, sin pretender que sea gente "siempre radiante" porque todos tenemos nuestros chaparrones y nuestros días fríos, pero sí gente que tenga una tendencia a un buen clima y que te influye positivamente. Junto con esto, debes evaluar la gente que sólo te trae mal clima, porque la profilaxis social es algo que sana la vida de una persona de una manera increíble. En otro post hablaré en detalle de este tema.

Conclusión: Cuando veas por tu ventana un día lluvioso y frío, incrementá ese sol interior que tenés, salí a la calle, disfrutá de todo positivamente. Si sos capaz de ser feliz en un día de lluvia cuando todo se vuelve gris, tus ojos verán un día hermoso, distinto, para seguir siendo feliz, como cada día.

Asomate a la ventana y decime: ¿Cómo está tu día?

Ro

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Exacto, esta en uno hacer el clima, no? cada uno deberia obligatoriamente y por derecho descubrir sus propios metodos para "cambiar o mejorar" el clima interior.
Muy bueno el post Rodris.
SOY TU FAN
paula

Rodrigo dijo...

Gracias Pau! Es mutuo! yo soy tu fan en El Club de la Verdad :)

Anónimo dijo...

Muy lindas palabras Ro, Uno siempre tiene el poder de decidir como será su dia, de hecho desde hace unos dias estoy tratando de usar ese poder tratando de que todos mis dias sean lindo. Te comento que hoy mi dia está Espectacular, el dia exterior no muy aragdable, me desperté y vi la lloviza y expresé: uy! frio!... al salir dije: pero no hace frio, extrañaba estos dias nublados... y vi como mi dia exterior fue influenciado por mi dia interior que esta relax, optimista, porque amanecí REGIA! se viene el finde y eso me pone muy feliz. Soy una Fan mas de este Blog, al igual que Paula. Saludos, Kathe.

Rodrigo dijo...

Muchas gracias!. Es muy simple en realidad y cuánto cuesta darnos cuenta que siempre siempre elegimos.
Un presente siempre es un regalo incluso cuando se refiere al hoy. :)

 

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